6.8.12

Dark Star, el germen de Alien y tan metafísica como Prometheus

Después de ver Prometheus (aquí, mi crítica) me vi Dark Star, de 1974, el supuesto germen de Alien (1979). Dark Star es la primera película que dirigió un universitario John Carpenter, de cuya filmografía soy muy fan. Sin embargo, nunca había visto su debut en el cine. Dan O'Bannon fue el guionista junto al director, y años después utilizaría la idea para desarrollarla y crear el guión del Alien de Ridley Scott. Dark Star podría haber sido una peli de culto si la hubieran rodado con menos guasa, pero por su rollo serie B, la verdad es que tiene mucha gracia. El propio guionista así lo afirma en los extras de Alien: "Convertimos la mejor película que podrían haber realizado unos estudiantes, en la peor que haría un profesional". Empezando por los cuatro tripulantes que son unos hippies que manejan la nave apretujados. Su misión es deshacerse de planeta inestables, pero una bomba que llevan les pondrá las cosas difíciles.
La nave Dark Star es de cartón piedra. Esto es a lo más que aspiraba John Carpenter cuando nos enseñó la nave. En el interior lleva una especie de cápsula, La Bomba, que se activa por error.
Éste es el alienígena con el que conviven los hippies, una pelota de Nivea de color naranja, con garras, que da botes y hace unos sonidos extraños.
Parece inofensiva, pero pone en aprietos a uno de los barbudos. Esta escena me pareció fantástica, y no tiene ná de ná.
Los hippies comen líquido que tienen en bolsitas, como aquellos flashes de limón, naranja, etc, que comprábamos de enanos. Lo gracioso es que tienen una especie de cocina (¿?) en cuya puerta hay colgado un póster en el que se lee Food Storage Locker. Duermen en una habitación minúscula y sucia, en unos catres que ni en la mili, con las paredes llenas de grafitis.
Al loro el disquete donde uno de ellos graba su diario.
Dentro de la nave uno toca una batería hecha con latas, otro es el cachondo que gasta bromas (sin niguna gracia), otro toma el sol con una bombilla y todos fuman dentro de la nave tan tranquilos.
Lo más enigmático es esto: un tío al que tienen congelado, al que preguntan cuando la cosa se pone fea ¡y contesta! Dark Star es entretenida, una parodia de 2001. Lo peor fue cómo la titularon en español: Estrella oscura, Aluniza como puedas. Se lo podían haber ahorrado, no le hace justicia.

La escena más conocida es ésta entre los hippies, el ordenador central y la bomba parlante, y cómo uno de los astronautas intenta convencerla de no detonarse (¿cómo sabes que existes?). La bomba que filosofa y todo, le dice aquello de "pienso, luego existo". Pero el hippie la convence al hacerla dudar de la realidad que vive. Curiosamente esa misma idea de choque entre realidad y ficción aparece también en otra película de Carpenter, la terrorífica En la boca del miedo (1995) donde llegamos a oir a un escritor que cree que su ficción es la realidad: "Pienso, luego existes".