15.11.12

Crítica. En la mente del asesino: Matthew Fox da miedo

Rob Cohen, el director de la primera Fast and the Furious vio correr a Matthew Fox en Speed Racer y se lo imaginó a lo Club de la lucha. El sentido médico de Perdidos se transforma en un sociópata agresivo, en un cambio radical de registro, para bien y para mal (sorprende de arranque pero por momentos resulta un tanto exagerado). Tan, tan loco y furioso está su personaje, que, por comparación, resulta lo más atractivo de este thriller de acción (nunca sabes de qué va a ser capaz, cuál es su límite). O para ser más exactos, el malo de la trama es lo más impactante porque no cuenta con un contrincante, un contrapeso a la altura. Bien sea porque no conocemos al actor que interpreta al detective Alex Cross (en EE UU es otra cosa y Alex Cross es el título del filme, antes lo fue Morgan Freeman), o bien porque en sí el personaje no tiene nada de especial que reseñar. De hecho, hasta que no se convierte en una venganza personal En la mente del asesino no coge realmente cuerpo. Se olvida pronto el arranque de la trama (el que mueve la pasta) y nos concentramos, ahora sí, en el verdadero protagonista. Pero, no, no llega a convencer. Para seriéfilos, un desaprovechado cameo de Giancarlo Esposito (al que le preguntan, ¿será un chiste?, si conoce algún químico, ¿Breaking Bad?) y Rachel Nichols interpretando a la misma policía que en Continuum. También repite Edward Burns en su papel de poli (aquí la buddy movie no cuaja del todo) y, una sorpresa: el enigmático personaje que interpreta Jean Reno. Para adictos a las escenas de acción y fans de Matthew Fox.

En la mente del asesino se estrena en España el viernes 16 de noviembre.

[Crítica publicada en el número de noviembre de Cinemanía]