26.3.15

FesTVal de Murcia, con el estreno de las series de TVE Seis hermanas y Acacias 38, y Allí abajo, de Antena 3

En estos días en los que estoy en el FesTVal de Murcia estamos viendo pilotos de series de próximo estreno. TVE ha presentado Acacias 38 para la sobremesa, un dramón ambientado en 1899 con una especie de Romeo y Julieta, un amor imposible entre un médico acaudalado y casado (Roger Berruezo) y la fregona de su casa (Sheyla Fariña), que dio a su hijo en adopción.

Esta serie me interesa menos que Seis hermanas (foto arriba), también de TVE y de época (1913), una especie de Mujercitas al estilo Downton Abbey como comento en mi blog de Cinemanía. Seis hermanas cuyo padre muere en trágicas circunstancias y que deben hacerse cargo de su empresa textil.

En comedia, Antena 3 presenta Allí abajo, que recuerda a Ocho apellidos vascos pero al contrario, con el vasco (Jon Plazaola) conociendo a la sevillana (María León), en una sitcom costumbrista, bastante divertida (pero pelín larga), con secundarios estupendos (aunque a Mariano Peña no se le entienda al hablar) y gags de los que se recuerdan ("llevas Manolos con tal de calzarte a un hombre") nacidos de la mano de guionistas como Oscar Terol y Natxo Lopez. La dirección de Iñaki Mercero en el piloto es un plus. Mi opinión sobre el piloto en mi blog de Cinemanía.

Me grabaron a la salida para la web Objetivo TV de Antena 3, aquí.

25.3.15

The Good Wife 6x16 Halo, mata


(opinión con spoilers de Red Meat, episodio 6x16) El videojuego Halo, el aborto, la caza de un ciervo, unas elecciones, El ala Oeste de la Casa Blanca, un dealer que lo deja, donuts azucarados, un marido que siempre está ahí, un amante despechado, un pretendiente a las puertas… Me sorprende cómo The Good Wife puede hablar de lo que dé la puta gana, mezclándolo todo y consiguiendo asombrosos resultados. La política apesta y eso lo está demostrando esta temporada. Cuando esperaba la derrota, Alicia gana. Su contrincante Prady no quiere colaborar con ella, es el derrotado consecuente consigo mismo, no como Alicia, que lo mismo compite contra él que lo quiere a su lado (una pena que no continúe David Hyde Pierce?). También le ocurre a esta aspirante a Hillary Clinton en el amor, manteniendo la farsa del matrimonio perfecto, con su sempiterno vestido rojo, victoriosa, dejando huir al hombre que desea (una pena que no continúe Steven Pasquale?). Diane también actúa como Alicia, dos personajes que van en muchas ocasiones de la mano. Diane se ha casado con el amor de su vida, pero no es perfecto, como tampoco lo es su día de caza, algo que va contra su naturaleza. Cuando esperaba la derrota, Diane gana. En esa caza entre republicanos, en esa caza de clientes, el objetivo se le escapa, consiguiendo al final a un pez aún más gordo (Oliver Platt, nuevo fichaje?). Diane no sólo se toma un cóctel en el spa con las mujeres, mintiendo, para luego decir la verdad entre los hombres y comportarse como ellos. Diane es capaz de comer la carne que ha cazado una vez que ha conseguido su verdadero premio, que era otro animal y no el venado. Que Finn le regale a Alicia el videojuego Halo y jueguen juntos cada uno en su casa es lo más surrealista que recuerdo de The Good Wife. Alicia mata, Diane mata. Alicia gana en política, Diane en abogacía. Pero es Diane la que tiene la cama y el corazón calientes. ¿Será Finn el próximo compañero de Alicia, lo necesita, dirá alguna vez adiós a Peter? Ahora que es fiscal del Estado, que Bishop deja de ser ilegal, que Kalinda podría ser encarcelada… ¿qué otros grandes cambios nos esperan? The Good Wife se reinventa y nos lo tragamos todo, aunque confieso que este episodio ha sido una puta locura, me ha parecido incómodo y un tanto forzado. Lo ha salvado esa llamada a Michael Sheen para que apoyase a Alicia poniendo su voz de presidente Bartlet. Puntazo.

24.3.15

The Walking Dead 5x15 Rick Joker

Rick, ¿de dónde sale tanta sangre?
(opinión con spoilers) Voy en el tren camino al festival de televisión (Festval) en Murcia y me pongo en el escritorio la imagen de Rick del ya penúltimo episodio de The Walking Dead. Para inspirarme. Porque vaya tela. En este pueblo (Alexandria) en el que parece que no pasa nada, lo de menos son los zombies. Están todos bien resguardados, así que no problem, aunque Sasha se líe a tiros con la intención de acabar con todo el mal en el mundo. Matar fuera y sobrevivir dentro. Los malos tratos no son excusa para matar, Rick, búscate otra para mojar el churro. Rick está desatado, parece Daryl. Su lady MacBeth particular (Carol) ha sido la gota que colma el vaso. Rick reprime su ira, él que pasó de poli bueno a poli malo, ahora tiene hecha la picha un lío. Como en el piloto de Fargo, recordad, en el que Lorne Malvo le decía a su amigo desconocido que podría ayudarle si él le dejaba, que podría cargarse al tipo que le hacía la vida imposible, Rick le pregunta a la rubia, se convierte en Lorne Malvo, en un perro de caza, suéltame la correa, grítame ataca y acabaré con tu pesadilla. La rubia, como Lester en Fargo, asiente. Y entonces se da una de las peleas más ridículas de la serie, porque Rick ha perdido los papeles. En ese pueblo en el que no hay dinero para extras, la pelea la ven los de siempre, rodeando a un Rick ensangrentado, al que se le va desfigurando la cara, con una sonrisa maléfica, a lo Joker, riendo a carcajadas, mientras suelta un speech que me da un poco lo mismo. ¿Quién puede parar a la bestia? Ni su hijo que intenta separarle de su obsesión lo consigue. Ese hijo que ha tenido un momento amigos-dentro-del-tronco-de-un-arbol, que ha decidido no aprovechar. Ese hijo, valiente ante los zombies, inexperto con una chica. A Rick le pasa un tanto de lo mismo, pero Rick ya tiene pelos en los huevos. Pues bien. En la vorágine de chaladura del sheriff, es Michonne la que para la secuencia. Tal cual. Para callar la puta boca a Rick sólo hace falta alguien más fuerte, que no tenga miedo. Y es su compañera de ley la que le ayuda. Lo mejor del episodio sin embargo es comprobar cuán fácil es hacer unos macarrones al horno (los de Carol que la jefa enana desprecia) y cómo un cd tan duro de Nine Inch Nails (Somewhat Damaged) puede remover el corazón de la enana recordando a su hijo. Tras la puerta giratoria, una ventana que se rompe.

Episodio 5x1 y 5x2; 5x9; 5x11; 5x14

23.3.15

#mdt5 El Ministerio del Tiempo en Twitter


























Así fueron los tuits sobre el quinto episodio de El ministerio del tiempo. Muy grande este episodio con el Guernica, Velázquez fan de Picasso y los años 80 de fondo.

Opinión del piloto.

#mdt4

Pretty Woman (1990-2015), 25 aniversario, Jennifer Lawrence a lo Julia Roberts de Dior

http://lookandfashion.hola.com/yo-no-me-aburro/2015/03/pretty-woman-vuelve-la-anilla/

El 23 de marzo de 1990, hace hoy 25 años, se estrenaba Pretty Woman, de Garry Marshall. Julia Roberts, su melenaza, su sonrisa y su vestido de dos piezas unidas por una anilla arruinaban la comedia romántica tal y como la conocíamos. Julia era la Cenicienta puta de América, Richard Gere el millonario romántico y Pretty Woman, una canción pesadilla de Roy Orbison. Dior revive sobre la pasarela el modeluqui de la Roberts, adaptándolo a los tiempos, con unas botas que se agarran a la pierna y no las de mosquetero horteras que llevaba mi prima. Que es una utopía que a alguien le pueda sentar bien semejante conjunto lo demuestra Jennifer Lawrence en la premiere de Serena. Yo también me hago pis con la escena de la tienda en la que la reina de las lumis se prueba modeluquis y regresa toda emperifollada a echarle en cara a la siesa que ahora que tiene pasta no va a oler un dólar.

Christian Dior, Fausto Puglisi, Celine, Calzedonia… los diseñadores reinterpretan el famoso outfit con anilla que lucía Julia Roberts hace 25 años. Emma Roberts, Miley Cyrus, Alyssa Miller, Emma Watson también lucieron modeluqui putilla.

El reparto de Pretty Woman se reunió 25 años después: Richard Gere, igual de mal actor que siempre; Julia Roberts, manteniendo status; Laura San Giacomo y Hector Elizondo, actor fetiche de Marshall, que ha hecho un pacto con el diablo.



Más guiños a Pretty Woman.

Julia Roberts no se quedó con ningún vestido de Pretty Woman.

http://yonomeaburro.blogspot.com.es/2012/10/celebs-halloween-2012.html

Emma Roberts en Halloween 2012 disfrazada de su tía.

22.3.15

Piloto Bloodline (Netflix), intrigante (y soleado) drama familiar

(opinión sin spoilers) No es de Alexander Payne, pero tiene algo que me recuerda a su cine. Pronto se me olvida el efecto Lo descendientes, y pienso en la música de la intro a lo The Bridge, en la trama sabemos-que-algo-malo-va-a-pasar de The Affair, ese algo que haga explotar este aparente remanso de paz ambientado en un soleado hotel de los Cayos de Florida entre manglares. El piloto de Bloodline, estrenada el 20 de marzo en Netflix (ya están los 13 episodios online), reúne los ingredientes que me gustan cuando me engancho a un drama. Tiene suspense (que nos va adelantando una voz en off, saltando en el tiempo), atractivas localizaciones que parecen contradecir la trama (¿qué puede pasar en medio del paraíso?), un elenco de renombre (destaco a Ben Mendelsohn, actorazo, pero también están los más populares Kyle Chandler, Sissy Spacek, Sam Shepard, Chloe Sevigny), una historia potente de familia disfuncional, con la oveja negra de turno, a contracorriente de sus otros tres hermanos (Chandler; Sylvia Rosen, Mad Men; Norbert Leo Butz) y familia, y… ay, esas alucinaciones a lo Ray Donovan, qué serían sin ellas la mayoría de los dramas. "No somos malas personas, pero hicimos algo que estaba mal", leemos en el póster y es una de las últimas frases que se puede escuchar al final del piloto por boca de la voz en off, Kyle Chandler, el hijo perfecto, sheriff de la zona, un ejemplo a seguir. Una celebración familiar (como ocurre en The Slap y en otras tantas series), reúne a esta familia que se lleva bien, pero a la que le incomoda la presencia del hermano mayor, un tipo que, sabemos, está metido en algún lío. Seguramente las apariencias engañan y no son todos trigo limpio, pero la atención se centra en este personaje, en cómo los padres (Spacek y Shepard) no lo quieren cerca, en cómo le va a pasar ese algo-malo en el que se verán implicados sus tres hermanos (la forma de contarlo recuerda a Cómo defender a un asesino, algo –esa redundancia– que me molesta un poco del piloto). Bloodline tiene muy buena pinta, aunque no la veo muy Daños y perjuicios (Damages), como la han etiquetado, a pesar de haber sido creada por el mismo equipo. También es cierto que dejé de ver la serie de Glenn Close en su última temporada. Bloodline nos presenta un puzle que hay que montar, en el que algunas piezas tienen relación con los secretos de esta aparentemente ejemplar familia, pero hay otros elementos que tienen que ver con los habitantes de la zona (el amigo del oveja negra –Jamie McShane–, el asesinato de una joven) que podrían estar relacionados (o no) con los protagonistas. Y ese collar con un caballito de mar colgado, ¿qué significado tendrá? Curioso: sale casi de refilón, pero atención a Steven Pasquale (The Good Wife), ya es fácil imaginárselo montándoselo con Alicia Florrick.

Ránking de posters de series con agua.

21.3.15

Crítica Pride (Orgullo), divertida la unión entre los mineros en huelga y los gays

Dominic West (The Wire, The Affaire) bailando, desatado, en medio del comedor del sindicato de mineros de un pueblo de Gales como si estuviera en pleno fiestón en Studio 54. Ésta es una de las escenas curiosas de Pride (Orgullo)… y, sí, mucho prejuicio. Un filme pequeño, sin grandes pretensiones, con un magnífico elenco de actores (Imelda Staunton, Bill Nighy, Andrew Scott…), que escapa del melodrama social para iluminar, a través de la sonrisa, un hecho clave en la lucha por los derechos durante el férreo mandato de Margaret Thatcher. Un grupo de gays y lesbianas, jóvenes entusiastas, decidió ayudar al sindicato de mineros durante su huelga en el verano de 1984. Ante el inicial rechazo de los atónitos trabajadores, por puro desconocimiento y recelo, el grupo viaja a ese pueblo minero de Gales para conseguir convencerlos de su unión, lo que da lugar a hilarantes encuentros (y desencuentros). Sin apearse del tono cómico, Pride es entretenida y emotiva, aunque, en ocasiones, resulte demasiado naíf y pueda caer en tópicos (que los hay). Pero logra su objetivo: dar a conocer una parte de la historia, una pieza del puzle, desde el optimismo más sincero, logrando transmitir un buen puñado de emociones. El filme, nominado como mejor comedia a los Globos de Oro, ha ganado varios premios, entre ellos, el BAFTA al mejor debut, el premio Queer en Cannes para Matthew Warchus y en los British Independent Film Awards, mejor película y actores de reparto (Scott y Staunton). [Crítica publicada en Cinemanía marzo]

20.3.15

19.3.15

Jane the Virgin, el cameo de David Bisbal


Escribía hoy en mi blog de Cinemanía sobre placeres culpables televisivos, esas series a las que estás enganchado pero que no recomendarías a nadie o si lo haces lo harías con muchos peros. Encabeza mi lista Jane the Virgin, que sigo semana a semana y de la que, sin embargo, no he hablado nunca en mi blog (y mira que Rogelio de la Vega es un personajazo). Me enganché porque me recordaba a Ugly Betty, pero de America Ferrara y su pandilla hablé de casi todos sus episodios. Pues bien, me decido a escribir algo en el blog a raiz del cameo de David Bisbal, en el episodio 1x16, tras los que han hecho otros músicos hispanos como Paulina Rubio (la ídola de Xiomara, la madre de Jane) y Juanes (un productor). En el hotel Marbella, donde está localizada la mayor parte de la trama de la serie, se comenta de contratar a algún músico. Petra, una de las propietarias, propone al cantante almeriense: "He encontrado a un músico, bueno, algo parecido a un músico". Resulta que Rogelio conoce a Bisbal y tuitea una foto de los dos juntos en un yate en Los Ángeles rodeados de chavalas en bikini y cócteles (muy @coctelesdeserie). Cuando aparece Bisbal en el Marbella, titulan "estrella de pop mundial", con "siete millones de seguidores" y "cinco millones de discos vendidos". El cantante dice en inglés que se dará una vuelta antes del concierto. La ayudante de Bisbal le deja un perro a su cargo, que mola todo porque al ladrar le subtitulan y el chucho es inteligentísimo. Luego, aparece sobre el escenario y canta en español, mientras Jane y Rafael bailan, aunque esto sólo ocurre en la imaginación de Jane. El perro no era de Bisbal.

Por cierto, también aparece Jane Seymour, la directora de un taller de escritura al que acude Jane.

Jane the Virgin y otros placeres culpables

La escena en la que aparece David Bisbal, hablando en inglés y cantando.