23.10.14

The Walking Dead 5x1 y 5x2 caníbales, zombies voladores y curas

(con spoilers) Para los que echábais de menos mis idas de olla sobre The Walking Dead, ¡enhorabuena! Vengo con todo el arsenal a tope. Veo la serie de Robert Kirkman con admiración en muchos aspectos, pero sigo insistiendo en que perfecta, perfecta no es. En eso, en sus cagadas, me sigue sin defraudar. Con Z Nation me río, pero con TWD, tolerancia cero. Así que contenta de hacer estas minireviews mordiendo como lo haría un zombie.

Después de Sharknado llega Zombie Flying

5x1 No Sanctuary
El Pinguino de Gotham, al matadero

Nos quedamos en Terminus (la Terminal) con Rick encabronado, amenazando, como siempre pa luego ná, y fuera de sí después de que intentaran violar a su hijo (remember la finale 4x16). En el episodio 5x1 nos vuelven a marear un poco, que si para delante que si para atrás, y entre brumas por fín vemos cómo se las gastan en la Terminal. A Rick, los suyos y a otros cuatro (entre ellos el Pinguino de Gotham, Robin Lord Taylor, al que ya vimos en el 4x4), los colocan como cerdos para degollarlos tras darles con un bate en la cabeza (Hannibal te echo de menos). Momento tenso, sabes que nuestros amigos se van a salvar, pero ¿cómo? A pesar de tener la solución a la infección, el que es caníbal es caníbal y a Bob no le hacen ni puto caso cuando implora por sus vidas. De pronto una explosión y la intro. ¡Cabrones! Me encanta esa Carol haciendo el papel de hombre, pringándose con la sangre zombie para pasar desapercibida y logrando que los zombies vuelen (muy Z Nation), y ese Tyreese cuidando del bebé en la cabaña en medio del bosque, soportando al charlas de la gorra. Ya sabemos de dónde viene la explosión. Carol salva la vida a Rick. Vaya, Rick, quién te lo iba a decir después de echarla del grupo. Momentazo: ese caníbal que no puede levantarse del suelo y es alcanzado por el lento zombie en llamas. VENGA YA. Pero lo peor de todo es ver a Rick con sus rizos de Bisbal. Cuando el de la gorra bocachancla ataca al bebé, lo pasamos mal ¿a que sí? Pobre niño. Tyreese es torpe, claro que sí, pero se carga a todos los zombies y acaba pegándole una paliza, que no matando. Él nunca lo haría. Ya sabemos que si en TWD perdonas al malo éste volverá y matará a uno de los tuyos. Tyreese todavía no ha aprendido la lección. Se resiste a ser un cabrón. Tyreese es el nuevo Rick. Carol, que se ha duchado no sabemos dónde, se reencuentra con el grupo. Más entrañable que el abrazo de Carol con Daryl (¿es o no es gay? Pobre Carol) es ese Rick acunando a su bebé. Este niño no gana para sustos. Nadie habla del tipo de la gorra. Total, pa qué. Tyreese miente al decir que lo ha matado. Como para confiar en este tipo. Termina el episodio con Rick grafitero tachando el cartel (como el título del episodio): No Sanctuary. Se acabaron los refugios, nadie está a salvo.

5x2 Strangers
Estoy muy loco, como en Oz...
Nos pasamos todo el episodio poniendo a caldo al cura torpe (¿qué han hecho contigo Seth Gilliam?), preguntándonos de dónde han sacado los chicles y analizando quién se merece morir ya. La reunión The Wire es tremenda, tiene que venir por ahí. A Carol y a Tyreese les une que ambos han mentido: Carol por matar y Tyreese por no hacerlo. Cuando veo a Bob dándose besitos con Sasha me digo: ¡uno de los dos al hoyo! Si no lo entiendo mal, Bob ha sido mordido y decide desaparecer en el bosque. El de la gorra (¡gracias Tyreese!) le secuestra, y no hay nada más asqueroso que verle mordisquear su pierna. Carol y Daryl salen tras un coche que podría llevarlos hasta Beth. Como no he leído el cómic no sé si la chavala sigue viva, pero vuelven a separarse del grupo. Malo, malo. ¿Cómo puede el cura llevar ese reluciente traje con su impoluto alzacuellos? Me lo expliquen. Cuando pone cara de loco, recuerdo el personaje que interpretaba Seth Gilliam en Oz. Ojalá acabe igual, porque mosquea mucho (¿"ojalá ardas por esto", qué pasó?). Cuando pensábamos que no podría haber nadie más llorón que Rick, tracatá, cura al canto. Rick, esta vez, estoy contigo (no se fía), y no con el berzas de tu hijo. Momentazo: Daryl tirando la botella de agua (¿toma falsa?). Pero lo mejor del epi son esos zombies en remojo, la secretaria zombie persiguiendo al cura, el zombie buceador que ataca a Bob… Si los zombies van lentos sobre el suelo, imaginároslos en el agua. Pues no, son esqueletos vivientes, un pedazo de guiño a Harryhausen. Una duda: ¿si comes prezombie te conviertes en uno de ellos, te infecta?

22.10.14

Selfie (ABC) Karen Gillan, adicta a las redes sociales

Eliza disfrazada para pertenecer al club de lectura de su vecina hipster
Necesitaba esta serie. No sé cuanto aguantará mi entusiasmo absurdo, pero Selfie me hace mucha gracia. Manhattan Love Story y A to Z me defraudaron porque sus protagonistas son unas reprimidas de las que dan pena. Ya está bien de dar la misma imagen de tipa feucha, pero que podría ser guapa si sonriese más. Esto cansa. Por eso, Selfie me parece otra cosa. No es perfecta, pero su protagonista, Eliza, me divierte mucho. Karen Gillan (Oculus, Doctor Who, Los guardianes de la galaxia... y lo que le echen) es una tonta del culo, superficial, adicta a las redes sociales, sí, pero segura de sí misma, desinhibida en la cama y rebelde como pocas. Y, lo que es más importante, cuando se va descubriendo a sí misma, va reconociendo sus errores. Que sea un personaje tan extremista da mucho juego, sobre todo con Henry, la otra media naranja de esta pareja, en principio, antagónica (son sólo amigos). Hasta John Choo me gusta y eso que nunca me ha caido nada bien. Mientras ella, tuitera de pro es una tía antisociable; él, un negado para las nuevas tecnologías, parece más amable con los demás, aunque esto no es del todo cierto. En el piloto de Selfie queda claro que Eliza nunca fue la chica guapa de su colegio y que de mayor ha decidido romper tabúes e ir a por todas, recuperar el tiempo perdido. Este mensaje puede parecer pueril, pero, para mí, le da mil vueltas a cualquier gilipollada de Girls. A pesar de sus excesos, Selfie sí habla de cosas con las que me identifico. Como que la sociedad para ascender o caer bien te obliga a ser un hipócrita, a entablar relaciones con gente con la que te apetece cero conectar.

Además de a Marilyn Monroe, en la intro de Selfie vemos el considerado primer selfie de la historia
1920, Nueva York, primer selfie de la historia

Me gusta que también escuchemos la voz en off de Eliza, sus pensamientos, cómo, aunque no lo parezca, razona las cosas que le pasan (aunque la mayoría de las veces se va por las ramas, porque le aburren las imposiciones sociales absurdas). Eliza tiene una vecina que va de hipster vintage, que sirve para compararla con estas chicas que parecen monjas que se reúnen a hablar sobre un libro, a fantasear, en vez de vivir la realidad. Los looks de todas son de traca y Eliza que quiere caer bien y ser sociable tal y como le aconseja Henry, al final no sabe donde meterse entre tanto quiero y no puedo (esto lo vemos en el segundo episodio). Hacerse un selfie es mirarse al ombligo, egoísmo puro, pero aunque Eliza vaya aprendiendo a redescubrirse a sí misma sin necesidad de tanta minifalda y eyelines, también enseñará a Henry a mojarse bajo la lluvia y a gritar cuando le venga en gana, porque sí.

Episodio 1x3, Eliza roba un gazpacho de la nevera del curro (algo que hacen también en el mío, hay gente para todo). Para darle ambiente oímos una canción en español, Nuevos tiempos, de Pueblo Cafe, un grupo formado por el rapero de ascendencia mexicana J-vibe.

ABC emite Selfie en EE UU los martes. No se emite en España.

21.10.14

Renee Zellweger, el susto del día


Cambio radical. 10 años separan estas dos imágenes de Renee Zellweger. En 2004 aún sonreía y tenía una mirada bonita, a pesar de que a todos nos cayese mal. ¿A ti, no? Enhorabuena. A sus 45 años, la operación de cirugía plástica que se ha hecho la actriz de Bridget Jones la ha desfigurado la cara. Vamos, que ya no es ella. La íntima amiga de George Clooney, ¿se habrá metido mano tras saber que el actor se casaba finalmente? ¿Sería otra apuesta que se hicieron entre los dos? Si yo me caso (Clooney) tú te operas ¿? En fin, que Renee Zellweger, de pronto, es un cruce entre Naomi Watts y Robin Wright. Vía

20.10.14

The Good Wife 6x5: Alicia Florrick 2009-2014

En Shiny Objects, el episodio 6x5 de The Good Wife son las mujeres las protagonistas. Ya a nadie le sorprende. En el juicio, la Florrick contra la Tascioni (¡qué divertida es Carrie Preston siempre!); el caso: despido por discriminación sexual, por ser mujer. Me chiflan siempre las alucinaciones en la ficción (no sólo las de Ray Donovan) y hoy, gracias a Tascioni, hemos visto unas cuantas: ese payaso del papel volviéndose real, como los pinguinos (¡ay, Awake, y demás...), ese barco echando humo. La imaginación desbordante (y enferma) de Tascioni, que se despista con esos objetos brillantes como haría una urraca. La pincelada tecnológica, de avanzadilla siempre The Good Wife, es ver cómo se cae todo el sistema informático del precario bufete. El culpable, obviamente, un ruso. Más mujeres: Kalinda vuelve a las tres bandas, y gracias a ella y a la poli del FBI dan con la clave. Diane también tenía que romper la baraja: sufre la insinuación de David Lee de que se ponga de rodillas si quiere que le haga un favor. Comentario misógino donde los haya. Nos alegramos cuando ella decide quitarle la oficina, para evitar goteras y cucarachas. Pero, lo mejor del episodio, llega al final, con esa comparación entre la Alicia ama de casa con el pelo sucio de 2009 y la futura fiscal con pelazo y vestida de rojo para matar (podría haber sido el final de la serie, ¿que no?). Peter está detrás y es él el que la mira a ella. En cinco años, tremenda transformación. Me gusta ver, además, a Alicia tomándose un chupito de tequila con Polmar (que no vino), algo que hacía con Kalinda. ¿Sustituto?  

19.10.14

Piloto A to Z, Cómo conocí a mi novio (y corté con él)

Imagínate que conoces a alguien, vives una historia de amor y se rompe, y un programa televisivo decide contarla, de la A a la Z, pasando por todos esos momentos que os han hecho felices u habéis odiado al otro. El piloto de A to Z, producida por la dulzona Rashida Jones (ya sabemos lo que hizo al irse de Parks and Recreation), cuenta con esta excelente premisa, que durará, aseguran, ocho meses, tres semanas, cinco días y una hora. El problema es que me recuerda a Cómo conocí a vuestra madre, y no sólo porque Cristin Milioti (la Madre) sea la protagonista. A to Z plantea (lo hace al final del piloto) qué falló entre estos dos para que todo se fuera a pique. Personalmente, Milioti no me gusta, menos ese personaje de abogada tiesa, desengañada del amor. Estas mujeres jóvenes, tan sequitas, que van de mosquitas muertas y tienen al otro llorando por las esquinas... ¡no, basta ya por favor! Él, que me gusta desde Mad Men, es Ben Feldman, su antagonista, el romántico empedernido, que trabaja en una empresa que pone en contacto a solteros, pero que también me asquea porque me recuerda a Ted Mosby. No se puede ser más patético a la hora de querer conquistar a la chica. Demasiado azúcar para mí. Como sus nombres (él se llama Andrew Lofland y ella, Zelda Vasco), de la A a la Z iremos desgranando sus idas y venidas (cada episodio corresponde a una letra, empieza con Acquaintances, 2much). Curioso: en la versión original la voz en off es la de Katey Sagal (Sons of Anarchy). Lo peor: el amigo de él, el típico gordo pelirrojo (¿otra vez?) que es un cerdo y que sobra. El cameo: Lea Thompson representa la ilusión, ¿existe el destino que unió a estos dos, existe el aerodeslizador de Regreso al futuro? El chiste: cuando ella se despide y él piensa que es bisexual, "¿bye (adiós) o bi?". Guiños: a Matrix (The One), Comic-Con, La red social... A to Z (de NBC) se emitirá en España en Cosmo. Es mejor que Manhattan Love Story pero peor que Selfie. Y como apuntan en los comentarios te puede recordar a la película con Zooey Deschanel, (500) días juntos.

18.10.14

Critica Drácula, la leyenda jamás contada, Luke Evans Batman

Mi Dracula favorito es el de Coppola. Cuando acabo de ver Drácula, la leyenda jamás contada, de Gary Shore, siento enormes ganas de verla de nuevo. A pesar de los llamativos efectos especiales (muy puntuales), este revival del mito colmillero no sé a quién podrá gustarle. Drácula se convierte en una especie de superhéroe con la cara de Luke Evans, un actor que pasa desapercibido en general y que será recordado por los pectorales que muestra en la cama (y en una bañera) junto a Sarah Gadon. Ella no se desnuda, el protagonista absoluto es él y no hay que desviar la atención. De hecho, ella, sobra mucho. No encuentra su sitio y sólo es el gancho para explicar posteriormente el mito de Drácula. Por el medio, anda un hijo de ambos y unos turcos muy malos. "A veces más que un héroe, necesitamos un monstruo". Pienso en Hitler, pero este Drácula no es tal bestia, según nos quieren hacer creer. Y la película, paradójicamente, trata al monstruo como si fuera un héroe, dividiendo la trama en su transformación (la historia no es nueva, aunque pretenda contar ese origen "jamás contado"). De sanguinario empalador (aunque se justifica su crueldad, toma ya) al vampiro que puede volar y que defiende a los suyos (especialmente a su hijo), para finalmente convertirse en el Drácula chupasangre que conocemos. Drácula vuela, escucha el más mínimo sonido, ve como con rayos ultravioletas. Es un murciélago, casi como si nos contaran Batman, pero con colmillos. Hay una escena al inicio, al borde de un precipicio en la que ondea su capa al viento. Por no hablar del póster: Drácula, ¿el nuevo caballero oscuro? Todo parece un cómic. Nada recuerda a un clásico. Pero, aunque se deja ver, la trama resulta aburrida, es A y B. Gary Shore no es Nolan. No hay secundarios potentes: Dominic Cooper es otro de esos actores que no me llegan y Charles Dance me parece un tanto ridículo en su papel del Mal escondido en una cueva. La historia de este personaje sí que molaría contarla, recuerda a un Nosferatu calvo. Con el twist final de la historia se me abren las carnes: la intención es que haya franquicia. Pues con estas características no sé qué alicientes podremos encontrar.

La serie Drácula, fiasco.

Evan Rachel Wood contra Vanity Fair #neverforget

Qué de cosas puede uno leer en Twitter. Por ejemplo, cómo Evan Rachel Wood pone a caldo a la revista Vanity Fair a raiz del tuit de una joven seguidora.

Para no olvidar, tuiteó @katiexwright. En la foto vemos a nueve de esas actrices jóvenes, grandes promesas para la revista Vanity Fair. Todas con unas pintas noventeras, qué se le va a hacer. Todos tenemos un pasado. La tercera por la derecha es Evan Rachel Wood. A saber qué dirían estas consagradas de su foto en la cama.

La actriz, entonces comenzó a responder a esta seguidora, y se escribió unos cuantos tuits que no habrán hecho ninguna gracia a Vanity Fair.


En estos tuits (resumo) viene a decir que tras esta sesión de fotos se puso a llorar. Que la gente de la revista la querían vestir, pero ella no se sentía a gusto con la ropa. No tenía tiempo para elegir el outfit. La dijeron que si quería llevar tacón o no. La actriz prefirió no llevarlos, pero se los pusieron argumentando que quedaban mejor. "Tenía 15 años y sentí por primera vez que mi identidad estaba siendo borrada (...) me sentí como un trozo de carne". Y termina confirmando que desde entonces encontró su propia voz. "Nunca de nuevo", remata, en respuesta al #neverforget del tuit original. Recuerdo haber visto ese pedazo de photoshop en Vogue, pero en fin.

No contenta con eso, la actriz ha continuado escribiendo tuits al respecto, en respuesta a sus haters. Suavizando el discurso. Que sí es un privilegio salir en la portada de Vanity Fair, pero que "las cosas no son siempre como parecen. Sobre todo en la industria. Lo que vemos glamuroso a veces tiene un precio". Y destaca que quiere apoyar a otras chicas jóvenes para que sean ellas mismas.

Evan Rachel Wood (que apareció en True Blood y en los anuncios de Gucci), recordemos, estuvo saliendo con Marilyn Manson. De estilismos sabe poco, ésa es la verdad, y en la portada de Vanity Fair hay otras compañeras que salen peor. Por no decir, TODAS: Amanda Bynes, las gemelas Olsen, Mandy Moore, Hilary Duff, Alexis Bledel, Raven-Symone y Lindsay Lohan.

Vía

17.10.14

Forever 1x4 los zapatos Yves Saint Laurent

Los zapatos, una de las claves del misterio.

El protagonista de Forever es mi nueva Angela Fletcher. Cuando da con el asesino, avisa, y nos deja a todos con las ganas de que se explique y desarrolle la solución al misterio. En el episodio 1x4, muere en extrañas circunstancias una anciana. No sólo mola que él, inmortal, la hubiese conocido de joven, es que la señora, forrada, lleva unos zapatos, dice Henry Morgan, de Yves Saint Laurent. Así, a ojo, le explica a la policía (que se queda ojiplática), que esos zapatos exclusivos son de otoño de 1961. Y sólo pienso que a la vieja ya le vale, agarrada. Y son esos zapatos una pista en sí mismos, porque la suela está hecha, dice, de goma natural de caucho del Amazonas (lo que deja unas huellas en el suelo), a diferencia de la goma sintética que empieza a usarse a partir de 1973. ¡Toma ya! Forever se ha convertido en mi nueva House, pero en vez de con casos clínicos con casos detectivescos, lo que la hace aún más entretenida.

Opinión del piloto de Forever.

16.10.14

La hamburguesa Batman


La hamburguesa para ciegos es insuperable. Pero si hablamos de superhéroes, después de la hamburguesa de Star Wars, llega la hamburguesa de Batman, que se puede comprar en los McDonald's de Hong Kong. El aspecto es realmente horroroso.



Las mejores y peores hamburguesas de Madrid (y Londres).

Hamburguesa style: zapatillas y maquillaje.

Piloto The Affair (Showtime) con Dominic West y Joshua Jackson

Hacía tiempo que echaba de menos una serie como The Affair. Una propuesta que me hablase desde diferentes puntos de vista, como columna vertebral de la trama. Dominic West (un plus siempre) huye del papel de héroe (aunque sea mundano como en The Wire) y consigue que nos creamos a ese padre de familia numerosa, con varios hijos inaguantables y una mujer cariñosa pero sobrepasada por la maternidad (estupenda también Maura Tierney). En el piloto seguimos a Noah desde su punto de vista. Titulándose The Affair sabemos que habrá otra mujer en su vida rápidamente. No es que sea un tipo seductor, es que se deja seducir. Le divierte. Es como recuperar la juventud. Otras mujeres le miran, nada raro, ¡es Dominic West y está nadando, con ese cuerpazo, en una piscina, qué quieres! Él ama a su mujer, o eso dice, porque al mismo tiempo, The Affair, con su voz en off, rememora esos días, como si fuera algo del pasado. Como si se tratase de los dos puntos de vista de Cohle y Hart en True Detective, pero con una enorme diferencia: los recuerdos no son los mismos y nos los presentan de forma individual, en dos partes. Esto lo constatamos en la segunda mitad del piloto, cuando descubrimos el punto de vista de otra mujer (Alison), interpretada por Ruth Wilson. También oímos su versión de los mismos hechos. Y aquí es donde The Affair me engancha absolutamente, siendo uno de los mejores pilotos del año. Porque lo que "recuerdan" Noah y Alison, aún basándose en las mismas circunstancias, no tiene nada que ver. ¿Quién dice la verdad? Pero mejor aún, ¿por qué están siendo interrogados por la policía, qué pasó? El cuarto personaje en la trama (y vaya papelón) es el de Joshua Jackson (Fringe), un surfero que sale mal parado en la primera versión (en la de él), y al que "redescubrimos" en la versión de ella. Este juego de verdades y mentiras funciona muy bien. A nivel actoral supone un gran juego para los actores, cuyas interpretaciones ganan en ese baile de parejas, ya que deben interpretar la misma escena de diferente manera. Para el espectador es entretenidísimo desconfiar de ambos: de ese punto de vista masculino en el que ella es la seductora agresiva y ese punto de vista femenino en el que él es el tipo campechano inconsciente. Curioso cameo el de John Doman, padre famoso y adinerado de la mujer de Noah, que ya coincidió con Dominic West en The Wire. La hija Lolita de Noah, Julia Goldani Telles, era Sasha en Bunheads (Paraiso).

The Affair es de Showtime (hay desnudos y alguna escena de esas que no se olvidan), su primera temporada tiene 10 episodios y se emite los domingos en EE UU. La canción de la intro es de Fiona Apple. Sus creadores son Sarah Treem y Hagai Levi (En terapia).