7.2.10

Rockefeller Plaza 4x12: Paranormal Activity

El episodio doce de la cuarta temporada de Rockefeller Plaza es un guiño al thriller Paranormal Activity (trailer oficial), una peli a la que dieron mucho bombo en festivales como Sitges, pero que a mí no me produjo ningún miedo (si se te aparecen fantasmas en tu casa, ¿no sales por patas?). Si no hubiera existido La bruja de Blair... En fin. La Actividad Paranormal la sufre Liz Lemon (arriba) cuando pretende dejar de comer sus snacks favoritos, pura comida basura. Comerlos supone una vía de escape al estrés, así que cuando se pone a dieta, sin saberlo, se despierta a medianoche para atiborrarse y así calmar su ansiedad. La cámara la instala ella porque uno de los guionistas, el hombre de las gorras, va a vivir con ella, con la promesa de dejar de fumar (hábito que había escondido hasta entonces). Liz cree que fuma a escondidas porque le ve la mar de feliz. No sólo NO le pilla fumando (el friki lo que hace es enrollarse a una señora mayor, en plan mami, que es lo que le calma), sino que Liz se pilla a sí misma... El cazador cazado!
¿Cómo sabe Liz que ha tocado fondo? Porque tiene un sueño en el que pare a la mascota de las patatas fritas que se come. No es la primera vez que en la serie se usan muñecos o referencias infantiloides. Un par de veces han recurrido a las marionetas de Barrio Sésamo.