Ya tiene que ser mala una serie
británica para que no me guste. Hasta Misfits con sus peros ha conseguido
engancharme. Utopía, de Channel 4, tiene todos los ingredientes para
convertirse en serie de culto. U odiarla. Para empezar: hacía mucho tiempo que no
me sorprendían con un warning al comienzo, avisando de que hay escenas que
pueden herir mi sensibilidad. Después de ver a la cerda de Black Mirror creo
que puedo con todo.
La primera escena tiene lugar en una tienda de cómics, Doomsday
Comics, toda una declaración de intenciones, y con una secuencia macabra en la
que las víctimas son los dependientes y un niño. A ver quién supera eso. Escuchamos
que el precio de los alimentos se ha duplicado. Suena a apocalíptico, a mal
rollo. La trama descoloca en un principio. Hay dos tipos vulgares, pero que dan
pavor, tan fríos y crueles como despreocupados e impertérritos. Esta pareja, al
estilo de Travolta y Samuel L. Jackson en Pulp Fiction pero sin uniformes si
connotaciones religiosas (por el momento), va a la caza de las personas que
tienen alguna relación con una novela gráfica (que no cómic) llamada Los experimentos
utopía. La historia tiene su punto retorcido, que me recuerda vagamente a Donny
Darko: la novela gráfica es de un tal Mark Dane, un esquizofrénico que escribió
la historia en el manicomio y luego se suicidó. En la trama de su libro el
diablo adopta una mezcla de forma humana y animal, normalmente la de un conejo.
Más sorpresas. La música envuelve las
escenas (creo que se cuela una melodía de Gorillaz). La textura de las imágenes
combina los desenfocados con leves zoom, como hemos visto en otras series como
Misfits. De hecho, uno de los protas es Nathan Stewart-Jarrett. La intro
con el hombre disfrazado de conejo frente a la tienda de cómics me recuerda a
las icónicas pelis de Harmony Korine. Si de un lado está la pareja de asesinos,
en el otro encontramos a un grupo de desconocidos que quedan a través de un
chat de Utopía. Parece ser que habría una segunda parte de la novela gráfica
que aún no ha sido publicada (todo muy Millenium). Así conocemos a Becky
(Alexandra Roach), Ian (Nathan Stewart-Jarrett), Wilson Wilson (Adeel Akhtar) y
un chaval gamberro Grant (Oliver Woollford), cuya madre alcoholizada me recuerda
a la de The Company Man. Para rematar el espectro de esta especie de conspiración
a lo Rubicon tenemos a Dugdale (Paul Higgins), mano derecha del ministro (no
puedo evitar pensar en Black Mirror, aunque aquí hablamos de otro tipo de
chantaje contra este político). Los ecos a la Guerra Fría son inevitables, ya
que participan los rusos (enigmático el personaje de Stephen Rea).
Suicidios,
torturas, asesinatos, chantajes, amenazas, putas, alcohólicos, frikis de los
cómics, sexo sin protección, borracheras… pero sobre todo un tóxico ambiente de
conspiranoia absoluta (el desconfiado Wilson Wilson es ya uno de los personajes
grandes de la tele). Dirige Marc Munden (Pétalo carmesí, flor blanca) y una de
las guionistas participó en Falcón y Bedlam. La seguiré viendo. La primera
temporada creo que tiene seis episodios. Y engancha, porque ¿qué pinta en todo esto la persona más buscada durante todo el piloto, la tal Jessica Hyde?

4 comentarios:
Me ha encantado! El rollo británico que lleva mezcla de humor negro, desinhibición, la trama, los personajes, y sobre todo la fotografía de un tal Ole Bratt Birkeland, que me parece una pasada y uno de los puntos fuertes de la serie (a qué vienen esos colores, esos encuadres, esos planos tan abiertos que harían miserable a Tom Hooper, la decisión de emitir no en 16:9 sino en panorámico cinematográfico; incluso a veces pareciera que los objetos son más grandes que los personajes, fíjate a veces...).
En La Parabólica he subido varias capturas (incluidas del segundo episodio, puede haber spoilers) http://bit.ly/WP7nqF
Nunca lo he pasado tan mal con una escena de tortura como con la del piloto... Mis ojos!!! Veremos dónde va esto. Una lástima que dure tan poco.
Me has convencido... ya estoy deseando verla :D
Ufff, me ha encantado el piloto!
Tenía ganas de verla desde que me enteré de que uno de los protagonistas era Nathan Stewart-Jarrett (no me preguntes por qué pero era mi preferido en Misfits hasta que dejé de verla...)
Ese ambiente claustrofóbico y esa pareja de asesinos tan extraña.
Me ha enganchado pero bien, una pena que sea tan corta
SoySilvestre, si te gusta el actor yo te recomiendo que veas el último episodio en el que sale en Misfits. Yo me quedé a cuadros con cómo se deshacen de él.
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