6.1.17

El perfume de los Globos de Oro: curiosidades de las fragancias que usan las actrices en la alfombra roja

Las actrices se preparan para la gran primera alfombra roja del año. Junto al diseño del vestido, un secreto que pocos conocen: la elección de la fragancia que les acompañará en tan señalado día. Desvelamos algunas curiosidades sorprendentes sobre las esencias de Hollywood.

Todo sobre los Globos de Oro 2017.

Marilyn Monroe, icono de Chanel 5.

En 2013 Halle Berry fue noticia por una inesperada revelación. La actriz, ganadora de un Globo de Oro por la serie Dorothy Dandridge, confesó en un programa de televisión que solía aplicarse el perfume entre los muslos. El picante eslogan venía que ni pintado para la promoción de uno de sus cinco perfumes, Exotic Jasmine by Halle Berry, una fragancia, dijo, inspirada en los jazmines de su propio jardín.

La travesura de Halle Berry no es nueva. Desde los años dorados de Hollywood, la perfumería más selecta ha sabido aprovechar el sex appeal de las estrellas de cine. Memorable es la anécdota de Marilyn Monroe, reconociendo que se metía en la cama “sólo” con unas gotitas de Chanel Nº 5. No sólo se llevó un Globo por Con faldas y a lo loco, si no que, sin ser explícita, supo impulsar las ventas de la creación de la mítica Coco Chanel como nadie lo haría jamás.

Las firmas también se valen de este tipo de sugerentes anécdotas para potenciar el atractivo de sus esencias. Estée Lauder, por ejemplo, presume en su biografía oficial de empresa de un cotilleo fascinante, cómo la actriz Joan Crawford, premio Cecil B. DeMille 1970, “atrapó a su cuarto marido gracias al aroma embriagador del perfume Youth-Dew”. ¿Una loción capaz de “atrapar” a los hombres, es eso posible? Que se lo digan a Julia Roberts, con tres premios Globo en su haber y una maravillosa sonrisa en sus anuncios para el perfume La vie est belle, de Lancôme. Al parecer, la pretty woman eligió el olor a vainilla para el perfume del que sería imagen porque Lancôme le confirmó con varios tests sobre las feromonas que a los chicos les apetecía más besar a las chicas si éstas olían como si estuvieran cocinando.

Recuerdos de la infancia

Un olor puede transportarnos a otras épocas, en efecto, inyectarnos del placer de la nostalgia. Emma Stone asegura que rocía su almohada del perfume Gardenia, de Chanel, porque ese olor familiar le ayuda a dormir. Penélope Cruz y Kate Winslet no dudan en seguir utilizando Tresor, recuerdo de su adolescencia. También puede pasar de generación en generación: la madre de Salma Hayek ya usaba Opium, uno de sus perfumes favoritos, que ahora le “roba” a ella su hija Valentina.

Jennifer Aniston recordaba cómo su primer perfume, Miss Dior, no le olía igual que antes, pues era literalmente para niños y ésa era la única razón por la que su madre le dejaba usarlo. La actriz ganadora de un Globo por Friends asaltaba de niña su tocador, como también reconoce haberlo hecho Jessica Alba, en concreto, con el apreciado Chanel Nº5.

Que Chloe Sevigny prefiera las rosas por encima de otras flores se debe también a su madre, de la que recuerda su glamur y el olor a Rive Gauche, de Yves Saint Laurent. La actriz no dudó en buscar su propio perfume de rosas hasta que descubrió Comme des Garçons Rose, que dice llevar día y noche, incluida la alfombra roja de los Globo por la que desfiló cuando ganó por la serie Big Love en 2010.

Creaciones propias

Los perfumes más apreciados en las alfombras rojas por las actrices suelen homenajear a sus madres o incidir en algún recuerdo de la adolescencia, pero también se eligen como una seña de identidad única e individual. Algunas grandes actrices ganadoras del Globo de Oro han tenido la suerte de contar con su propio perfume hecho a medida.


El caso más famoso es el de Audrey Hepburn para la que Givenchy no sólo creó sus diseños más famosos si no también el perfume L'Interdiet. Icono de la elegancia, la casa Creed también le dedicó Spring Flower, otro perfume verde-floral, su olor favorito. La moda del perfume inspirado en la actriz del momento se impuso en la época, especialmente de la mano de la casa Creed. Natalie Wood tuvo su propio perfume de jazmin, Jasmal. A Grace Kelly la empresa le creó por encargo para el día de su boda el perfume Fleurissimo y Estée Lauder le regaló Private Collection, antes de ponerse a la venta.

Una estrategia de márketing que se sigue usando hoy en día: Salma Hayek probó antes que nadie Narciso Rodriguez by Her.


Pero si alguien marcó la pauta fue Elizabeth Taylor, una de las primeras actrices en crear su propia firma, uniendo sus grandes obsesiones, los perfumes y las joyas en sus exquisitos Violet Eyes y White Diamonds. La última en lanzar su propia esencia ha sido Sarah Jessica Parker, que no sale de casa, dice, sin perfumarse.

Entre los casos más inauditos, el de Tilda Swinton, que dice haber creado su propio perfume basado en los olores que ama, como el jengibre que usa para hornear o las calabazas de su jardín. En el otro lado de la balanza, casos como el de Angelica Houston, que escribió un breve poema en The New York Times sobre su perfume favorito: 1000, de Jean Patou, y se quejaba de que la firma francesa no le hubiese enviado ni un solo frasco gratis.

Coleccionistas de perfumes

La diseñadora Carolina Herrera es de las que asegura que cambiar de perfume es como cambiar de personalidad y que lo ideal sería encontrar la fragancia que se ajuste a la personalidad. De Bette Davis se dice que sólo usó Le De, el perfume de Givenchy. Lo mismo que Ingrid Bergman con Mitsouko, fragancia creada por Jacques Guerlain en 1919, inspirándose en el amor imposible entre la mujer de un almirante japonés y un oficial británico.

Pero son muchas las actrices que prefieren jugar, sin ajustarse a patrones. Amy Adams atesora una colección de perfumes, aunque la actriz de American Hustle reconoce que Tom Ford llegó a crearle una esencia. Gwyneth Paltrow (Shakespeare in Love) también confiesa haber recopilado una treintena de diferentes marcas, llevando incluso colonias para hombre, aunque hubo sólo una que le obsesionó: Calyx by Prescriptives.

Otra actriz que no está dispuesta a ser monógama en esto de los aromas es Scarlet Johansson, que dice combinar diferentes aceites con olor a rosas y a flores frescas. Y dependiendo de los “capítulos de su vida” Lupita Nyongo cambia su sentido del olfato. Por ejemplo, durante la temporada que ganó premios por 12 años de esclavitud, por la que estuvo nominada a los Globos, llevó un determinado perfume que dejó de usar una vez acabada la buena racha.

En otros casos, son las películas las que marcan la elección del perfume. Para ser Lisbeth Salander, Rooney Mara, nominada por Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres, quiso que su ropa de hacker oliese a Carnival Wax, de Agatha Blois, famosa por sus diseños de cuero para celebrities. Pero el caso más sorprendente es el de Kerry Washington que rodando el biopic Ray llegó a preguntarle a la mujer de Ray Charles qué flor hubiera sido. Eligió las rosas, y llevar aceites con este olor le ayudó a perfeccionar el personaje.

Pero para caso clásico, que parece cerrar el círculo, el de Gloria Swanson en El crepúsculo de los dioses (1950). Se sigue asegurando que su personaje, Norma Desmond, menciona el perfume Narcisse Noir, de Caron, lo que hubiera sido el product placement más impactante de la historia. Pero no es cierto. La Swanson, efectivamente, afirmó llevar dicho perfume durante el rodaje, pero el resto es fruto de una “perfumada” leyenda urbana…

Y en los Globos de Oro 2017…

El 8 de enero se entregan los Globos de Oro que, este año, homenajean a Meryl Streep con el Cecil B. deMille, la actriz con más nominaciones individuales en la historia de los premios, 30, incluyendo una nueva candidatura en esta 74 edición por la comedia Florence Foster Jenkins. La Streep, que ha ganado ocho estatuillas, podría llevar alguno de sus perfumes preferidos –Annick Goutal o Shalimar, de Guerlain–, pero seguramente escoja para tan señalado día su propia fragancia: With Love from Meryl.

Annette Bening con la vendedora de la perfumería Eva Mendes en The Women.
 ¿Y el resto de sus competidoras en la categoría a mejor actriz de comedia? Lily Collins usará Miracle Blossom, de Lancôme, de la que es actual imagen. Dos opciones para Hailee Steinfeld: o Modern Muse, de Estée Lauder, de la que es fan, o Candy, de Prada, el perfume que le “robaba” a su madre. Emma Stone, como comentábamos arriba, será fiel a Gardenia, de Chanel, lo mismo que Annette Bening con su perfume favorito, Bijan. Curiosidad olfativa-cinéfila: el papel de Bening en The Women, remake del delicioso filme de 1939 de George Cukor, en el que su personaje descubre que una dependienta de perfumería (Eva Mendes) mantiene un affaire con el marido de su mejor amiga (Meg Ryan). Por último, en la categoría a mejor actriz de drama a los Globos de Oro de este año, cuatro de las cinco candidatas han sido (o son) embajadoras de algún perfume, excusa perfecta para pisar la alfombra roja haciendo gala de ello. En base a esto, Amy Adams se pondrá Eau de Lacoste; Jessica Chastain olerá a Manifesto, de Yves Saint Laurent; Isabelle Huppert rescatará el aroma de la edición limitada de Fracas, de Robert Piguet; y Natalie Portman eligirá Miss Dior Chérie. Sólo la debutante Ruth Negga no ha firmado aún ningún contrato para ser el rostro publicitario de una marca, pero tiempo al tiempo…


[Reportaje publicado en Shopping & Style]